Las ciudades metropolitanas cada vez tienen más contaminación acústica, una contaminación que merma la calidad de vida de los ciudadanos y ciudadanas. Santa Coloma de Gramenet(125.000 habitantes) es una ciudad poco sostenible y uno de sus principales diagnostico en el ámbito medio ambiental es el impacto de los vehículos en la ciudad, la ciudad soporta en su entorno 50.000 vehículos diarios con el consiguiente nivel de contaminación. El grupo municipal de ICV-EUiA de Santa Coloma a propuesto al gobierno central y concretamente al ministerio de obras publicas, un presupuesto extraordinario para cubrir la autopista B-20. Esta vía circulatoria genera contaminación de hasta 65 decibelios en la zona. Cubrir la autopista significaría reducir la contaminación acústica y ambiental y especialmente ganar más parque verde y urbanos para las futuras generaciones de la ciudad.